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Fuertes inundaciones en Florida y Georgia tras el paso del huracán Idalia

Las autoridades advierten de que la marejada puede alcanzar los cinco metros, poniendo en riesgo la vida de los residentes en las zonas costeras afectadas

Hasta el momento, ha dejado a casi 300.000 clientes sin electricidad en Florida y otros 100.000 en Georgia y ha retrasado o cancelado 900 vuelos

La llegada de Idalia a Florida, en imágenes

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La tormenta tropical Idalia su paso por el Golfo de México Noaa
Javier Ansorena

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La mejor noticia del paso del huracán Idalia por el sur de EE.UU. es que tocó tierra este miércoles en una zona muy poco poblada, en la llamada Costa Natural de Florida. Es una región de casi 400.000 hectáreas, con mucha presencia de reservas naturales y pocos humanos.

Idalia llegó a la costa de Florida el miércoles a las 7.45 de la mañana (13.15 hora española). Lo hizo como huracán de categoría 3, con vientos de 200 kilómetros por hora. Entró por Keaton Beach, en el condado de Taylor County, unos 150 kilómetros al sur de Tallahassee, la capital del estado.

Este mismo jueves, menos de 24 horas después de que Idalia tocase tierra, las tareas de limpieza y recuperación comenzaron en el Golfo de Florida. Los daños materiales, la pérdida de vidas humanas y las interrupciones del suministro eléctrico palidecieron en comparación con el último gran huracán (Ian), que azotó el estado hace casi un año provocando 168 muertes entre Cuba y Estados Unidos.

La trayectoria del huracán, que durante la madrugada había llegado a tener categoría 4 -la máxima es 5-, era una gran preocupación para las autoridades y para la población, en un estado batido todos los años por estos fenómenos. Sin embargo, la región por la que entró Idalia no ha sufrido grandes huracanes en su historia: era el primer huracán que tocaba el llamado Big Bend, el área que une la península del sur de Florida y la parte continental del estado.

La poca población en esa zona quizá evitó una factura humana mayor. Hasta este miércoles por la tarde, solo se habían registrado dos víctimas mortales relacionadas con el huracán. En ambos casos, accidentes de tráfico provocados por los fuertes vientos del fenómeno meteorológico. Uno de ellos se produjo en la ciudad de Gainesville, sede de la Universidad de Florida, y el otro en el condado de Pasco.

A la espera de conocer más víctimas, sí se anticipan grandes pérdidas materiales. Idalia provocó subidas del nivel del mar de entre cuatro y cinco metros en una extensión de cientos de kilómetros de costa. Además, en su paso transversal por Florida, camino del sureste de Georgia, provocó grandes inundaciones.

Como ocurre siempre que un huracán entre en tierra, Idalia se debilitó con su avance por Florida. Para cuando llegó a Georgia, a primera hora de la tarde del miércoles, era un huracán de categoría 1. Pero todavía arrastraba vientos muy peligrosos, de 135 kilómetros por hora, además de precipitaciones abundantes, que hacen temer que las inundaciones en el sureste de Georgia sean más devastadoras que en Florida.

«Es una tormenta peligrosa, la gente se tiene que preparar, tiene que estar preparada cuando nos atraviese», dijo el gobernador del estado, Brian Kemp. Entre las grandes preocupaciones estaba la ciudad costera de Charleston, una joya histórica de EE.UU. muy vulnerable a las inundaciones y a las crecidas del mar.

Se esperaba que Idalia avanzara por la costa de Georgia hasta llegar a Carolina del Sur y después tocar Carolina dell Norte. Las autoridades de esos tres estados y de Florida han declarado el estado de emergencia.

Hasta el momento, el huracán ha dejado a casi 300.000 clientes sin electricidad en Florida y otros 100.000 en Georgia y ha retrasado o cancelado 900 vuelos en Florida

El cuarto gran huracán en siete años

Idalia pasó de tormenta tropical a huracán a primera hora del martes, un día después de pasar al oeste de Cuba, donde causó daños en viviendas, dejó sin suministro eléctrico, inundó pueblos y provocó evacuaciones masivas. Será el cuarto gran huracán que azota Florida en los últimos siete años, tras Irma en 2017, Michael en 2018 e Ian, que alcanzó la categoría 5, el pasado septiembre.

Más de 40 distritos escolares de Florida cancelaron las clases, dijo DeSantis, y el Aeropuerto Internacional de Tampa suspendió sus operaciones comerciales el martes. Alrededor de 5.500 miembros de la Guardia Nacional fueron movilizados, mientras que entre 30.000 y 40.000 trabajadores de electricidad estaban en estado de alerta. El estado ha reservado 1,1 millones de galones de gasolina para hacer frente a las interrupciones en el suministro de combustible, dijo el gobernador.

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