entrevista
Rocío Hernández, consejera de Salud: «Vamos a resetear la Atención Primaria para agilizar las citas médicas en Andalucía»
La nueva consejera de Salud y Consumo de la Junta avanza un cambio completo en el modelo de acceso a los centros de salud en su primera entrevista a un periódico, cuando está próxima a cumplir sus primeros cien días en el cargo
Rocío Hernández: «No dejamos a los niños ser niños, los estamos encerrando en una pantalla»

Suele decirse que a los consejeros de Salud los nombra el presidente del Gobierno pero los releva una crisis sanitaria. A Rocío Hernández Soto (Irún, Guipúzcoa, 53 años) no le asusta la presión. Llega a la Consejería de Salud y Consumo sabiendo que no ... lo va a tener fácil y con todos los focos puestos sobre ella para cumplir la tarea que Juanma Moreno le ha encargado: preservar el «tesoro» de la sanidad pública andaluza y recuperar la confianza del ciudadano.
Esta doctora en Medicina y Cirugía y especialista en Pediatría promete trabajar «intensamente» para que el sistema sea sostenible a largo plazo, comenzando por lo prioritario: agilizar las citas. «No le gusta» que los andaluces tengan que esperar entre siete y 15 días de media para ser atendidos por su médico de Familia. Se propone darle la vuelta a la Atención Primaria. Ella no es de poner paños calientes. Reconoce que algo está mal y quiere arreglarlo. Por ahí se empieza.
—El cargo de la consejería de Salud es de los que queman. ¿Está preparada para aguantar la presión?
—Yo sabía lo que iba a suponer esto. La salud siempre va a estar en el foco porque sin ella no hay nada. Es algo que nos preocupa. Por eso, estamos trabajando intensamente para conseguir tres objetivos en esta nueva etapa: más salud para la población, que ésta vuelva a recuperar la confianza en el sistema público y que también los profesionales recuperen el sentido de pertenencia y orgullo de trabajar aquí. Es una gran responsabilidad.
—Habla de recuperar la confianza de los ciudadanos. ¿La han perdido?
—Parece que cierta parte de la población sí. En los últimos cinco años han ocurrido muchas cosas. La pandemia ha cambiado las demandas de la sociedad. Por eso es muy necesario hacer un cambio de modelo pero no para tres o cuatro años sino a largo plazo. Vamos a enfocarnos en la promoción de la salud y la prevención para disminuir la prevalencia tan elevada de enfermedades no transmisibles y centrarnos en los cuidados. Si somos capaces de disminuir la cronicidad, haremos que el sistema sanitario sea sostenible.
—¿Cuánto se tarda de media en ser atendido por el médico de cabecera?
—Hay mucha variabilidad. Le podría decir una media, pero son datos que no nos gustan y a los que se ha llegado por múltiples causas.
—¿Me puede decir la media?
—Entre siete y quince días dependiendo de si es un núcleo urbano o rural. Estamos trabajando para recuperar esa accesibilidad para las consultas no demorables. Quiero dejar bien claro que cualquier persona que tenga la necesidad urgente va a ser atendido en los centros de salud, con o sin cita.
—¿Qué diría a un ciudadano que debe esperar siete o quince días para que lo vea su médico?
—Que confíe en nosotros porque estamos trabajando para solucionarlo. Queremos recuperar el equipo básico de Atención Primaria, constituido por el médico, la enfermera, la administrativa, el fisioterapeuta, el trabajador social, el enfermero gestor de casos... El experto en cuidados es el enfermero. No toda la demanda debe ser atendida por el médico. Eso vamos a ordenarlo.
«Se tarda entre siete y quince días en lograr una cita con el médico de Familia. Depende de si es un núcleo urbano o rural. Son datos que no nos gustan. Estamos trabajando para reducirlos»
—La anterior consejera acordó con los sindicatos limitar las agendas diarias de los médicos de Familia a 35 pacientes y de los pediatras, a 25. ¿Cómo está funcionando la medida?
—Lo importante es que el paciente que necesite cinco minutos, los tenga, y el que requiera 25, también. ¿Establecer un límite? Se hizo, pero estamos en un momento de revaluar qué es lo que ha pasado. Tenemos diagnosticado esto y lo que queremos es implicar a todos.
—¿Qué concluye ese diagnóstico?
—Que tenemos que mejorar. Hemos llegado a una situación de la que no estamos contentos y estamos poniendo todos los recursos para revertirla. Hay un dicho y es que Zamora no se ganó en una hora.
—El presidente andaluz, Juanma Moreno, se comprometió en su investidura a que los andaluces serían atendidos en 48 horas de media por su médico de Familia. Dada la situación de partida, ¿va a ser difícil cumplirlo?
—Bueno, es un reto mayor que se está abordando con toda la energía y el conocimiento desde el principio.
—¿Va a resetear la Atención Primaria?
—Estamos trabajando para resetear el sistema de acceso a las citas de Atención Primaria. Somos conscientes de que los ciudadanos perciben que es difícil acceder a una cita. Estamos trabajando para darle una vuelta y ofrecer alternativas para que los usuarios puedan ser atendidos en un plazo inferior y sacar su cita sin dificultad. Con este objetivo, hemos creado tres grupos de análisis con los gerentes de las áreas sanitarias y los distritos de Atención Primaria de Andalucía para mejorar la solicitud de cita, la gestión de ésta y la propia atención de la demanda.
—Nadie habla de las listas de espera de la privada pero también las hay.
—Efectivamente. Hay una falta de médicos que sabíamos que iba a ocurrir desde 2010 porque se estaban formando menos médicos de los que se iban a jubilar. Otra cuestión importante es la feminización de la profesión. Tienen derechos de conciliación, los permisos por maternidad son mucho más largos... Bueno, nos ha pillado el toro. ¿Qué es lo que estamos haciendo? El Ministerio tiene la competencia de acreditar la formación de médicos internos residentes y le estamos solicitando que incremente cada año las plazas en las especialidades más demandadas como Anestesia y Medicina de Familia. Entendemos que no se quedan en Andalucía no porque no sea atractiva, sino porque la nueva generación de médicos tiene otras inquietudes y prioridades como viajar o disfrutar más de la vida. Quizás por eso tenemos que reinventarnos y cambiar ese modelo.
—A pesar de haber mejorado las condiciones salariales, los médicos se siguen marchando a otros lugares donde cobran más. ¿Cómo se compite contra eso?
—Aunque la retribución media se ha incrementado un 14%, hay todavía cuestiones que tenemos que seguir trabajando. Hay países en los que cobran tres veces más, pero también el nivel de vida es mucho más alto. Quizás ahora es el momento de entender que los nuevos sanitarios quieren salir fuera y luego van a volver.
—El presupuesto para la sanidad es el mayor de la historia de Andalucía. Sin embargo, es la segunda preocupación de los andaluces tras el paro. ¿cómo se explica esta paradoja?
—Si me preguntan a mí, yo también contestaría que la salud para mí es lo más importante. Estamos trabajando para cambiar esa percepción de la ciudadanía y por eso estamos poniendo todos los esfuerzos en mejorar la accesibilidad en Atención Primaria y las listas de espera. A la vez queremos cambiar ese modelo para dar respuesta a la sociedad no solo ahora sino de aquí a diez años.
—¿Qué novedades va a recoger la ley de salud que prepara su consejería?
—El andaluz merece una ley que englobe lo recogido en la de 1998 y la Ley de Salud Pública de 2011. Ojalá la tengamos muy avanzada al final de la legislatura y consiga el consenso de todos los partidos porque la salud debe estar muy por encima de las ideologías. Con el cambio climático cada vez vamos a tener más zoonosis. Me refiero a la fiebre del Nilo, el dengue o el chikungunya. La investigación es una de las cuestiones que recogerá esa ley porque nos va a ayudar a afrontar las enfermedades que puedan venir próximamente.
—¿Cómo va a abordar el riesgo de nuevos patógenos como el virus del Nilo, que ha causado ya ocho muertes?
—Son infecciones prevalentes en otras zonas del mundo para las que no estábamos preparados. Estamos muy encima de la fiebre del Nilo. En 2020 hubo un incremento de casos. Necesitamos que los ayuntamientos tengan su plan de salud ambiental y que lo trabajen no solo en verano. Lo importante es la prevención. Vamos a seguir trabajando todo lo que queda de año y principios del que viene para detectar crecimientos de larvas de los mosquitos transmisores.
—Las listas de espera quirúrgica disminuyen a cuentagotas. Eso, después de gastar 300 millones de euros en un plan de choque que contemplaba aumentar las horas extra de los sanitarios y los conciertos con clínicas privadas. ¿Cómo piensa reducirlas?
—Las listas de espera siempre han existido y van a seguir existiendo. Quiero dar las gracias a los profesionales que han hecho un esfuerzo muy importante. Hay un plan de garantía y se están consiguiendo los objetivos no al ritmo que nos gustaría. Espero que a finales de noviembre o diciembre podamos dar datos más esperanzadores. Sabemos que hay muchas cosas que mejorar y nos preocupan. Es un compromiso del gobierno. Andalucía es una comunidad con 8,5 millones de habitantes y desde hace muchos años ha estado infrafinanciada. Esto lo vamos padeciendo año tras año.
—¿Se plantea aumentar los conciertos sanitarios para acabar con el cuello de botella? ¿Es un tema tabú? Lo digo porque la izquierda y los sindicatos les acusan de privatizar la sanidad.
—Es un compromiso del Gobierno que sigamos manteniendo el sistema público, uno de nuestros grandes tesoros. Aquí estamos para hacer todo lo posible para dar respuesta a la población con esas necesidades de intervenciones quirúrgicas, pruebas, diagnósticas y consultas. Por lo tanto, no hay ningún tabú. Ni se va a privatizar. Yo lo que quiero es que mis tataranietos puedan tener acceso a un sistema público.
Conciertos con clínicas privadas
«Vamos a hacer todo lo posible para atender las necesidades de intervenciones quirúrgicas. No hay ningún tabú. Ni se va a privatizar la sanidad pública»
—El PSOE ha denunciado irregularidades en los contratos menores y de emergencia del Servicio Andaluz de Salud (SAS). ¿Qué valoración hace?
—El Servicio Andaluz de Salud no ha realizado contratos menores en fraude de ley. El contrato menor es una figura legal válida para contratar y en ningún caso se ha detectado desvío de fondos públicos. Esos contratos sirvieron para comprar medicamentos, prótesis, marcapasos, que han sido suministrados, recetados o implantados en pacientes que ahora ya han resuelto su problema de salud. Por otra parte, creo que todos recordamos en qué situación nos encontrábamos en 2021, fecha de los contratos de emergencia: estábamos en plena pandemia y con los peores datos en Andalucía. También le puedo decir que todos los contratos de emergencia cumplen con los requisitos legales y están publicados en el Portal de Transparencia. Las apreciaciones de la Intervención al respecto son similares a las de informes de años anteriores en etapas socialistas.
—¿Va a haber un nuevo plan de choque?
—Habrá lo que tenga que haber para dar respuesta.
Las apreciaciones que hace la Intervención sobre los contratos del SAS son similares a las de informes de años anteriores en etapas socialistas
—¿Le preocupa que no se renueve el convenio de los funcionarios con Muface por la repercusión que tendría en el SAS?
—Yo confío en que eso no ocurra, porque también están los derechos de esos ciudadanos a decidir la atención. A mí no me gusta poner el parche antes de que salga el grano, pero sí hay que estar preparados si eso ocurriera.
—Con la llegada del frío aumentan los virus respiratorios y el Ministerio de Sanidad baraja que la mascarilla vuelva a ser obligatoria en los centros sanitarios. ¿Usted lo apoya?
—Antes quiero decir que hemos hecho una inversión muy importante, de 133 millones de euros, en las vacunas para prevenir los picos de enfermedades respiratorias una vez que empieza el frío. Hago un llamamiento a la vacunación del virus sincitial respiratorio para los lactantes, de la gripe en los niños y a todos los grupos etarios y de riesgo ante la gripe y el covid. Yo no voy a decir que si estoy a favor en contra de la mascarilla. Sirve para no contagiar a las personas del entorno cuando uno está resfriado. Éste es un tema que habría que tratar en el Consejo Interterritorial de Sanidad.
—¿Cómo va a ser este invierno el Plan de Alta Frecuentación para atender los picos de demanda? ¿Cuántos contratos se prevén hacer?
—Todavía estamos trabajando en ese plan y la idea es que dé respuesta a ese incremento de actividad que va a haber debido a los virus respiratorios.
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