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Elecciones generales 23J

La deuda que Sánchez o Feijóo tendrán que pagar a Córdoba

Carreteras, mejoras ferroviarias y actuaciones para paliar la sequía se agravan como proyectos pendientes

La Base Logística y los acuerdos con Defensa en otros bienes o la parcela Cultural han sido la cara

Vía libre a las obras de la nueva comisaría de Policía de Córdoba a pocos días de las elecciones generales

Una hilera de coches por la N-432 en la zona del Guadiato de Córdoba Álvaro Carmona
Francisco Poyato

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Hace más de dos décadas que venía apareciendo en los presupuestos generales del Estado variantes de la N-502 en diversos puntos de Los Pedroches (El Viso, Santa Eufemia y Alcaracejos). Tramos peligrosos para la circulación. Una referencia 'clásica' conforme pasaban los años. En diciembre pasado, el Ejecutivo de Pedro Sánchez fue rotundo al contestar una pregunta del Grupo Popular al respecto: «Los proyectos son ya antiguos, por lo tanto hay que actualizarlos y dependerá de la disponibilidad presupuestaria». Todo un bucle de abandono: dejo pasar el tiempo sin acometer un proyecto que envejece y para el que una puesta a punto necesitará de dinero que no tengo ahora.

La provincia de Córdoba ha perdido peso en el conjunto del Estado. Se ha dejado un escaño en los últimos años (de siete que le correspondían, pasó a seis) por la pérdida de población. Ha venido siendo relegada a los últimos puestos en inversión por habitante. Aunque los números aumentaran en periodos de bonanza, pero lo hacían siempre menos que los demás. El último ejemplo en los presupuestos generales del Estado de 2023 donde pese al aumento de 164 millones en inversión, ocupó el puesto trigésimo octavo en la ratio de gasto. Y la lista de promesas incumplidas aumentan.

Las comunicaciones es el flanco (siempre lo ha sido) más débil. Carreteras que se agolpan ejercicio tras ejercicio, o conexiones y mejoras ferroviarias atascadas. Valga otro ejemplo: la obra de ferrocarril más avanzada que el Gobierno de Sánchez ha acometido en este tiempo es, justamente, una que pasa por la provincia pero acabará perjudicando a Córdoba. Se trata del by-pass de Almodóvar del Río que agilizará la conexión de Alta Velocidad entre Sevilla y Málaga, con varios convoyes diarios -Renfe nunca ofrece una cifra de cuántos se verán afectados- que dejarán de pasar por la estación central del Plan Renfe.

Impacto indirecto en la Base Logística

Este déficit casi crónico se agrava aún más cuando irrumpen proyectos como la Base Logística del Ejército de Tierra (350 millones de inversión), que requiere de unas conexiones cerradas y potentes para el desembarco y tráfico de carros y dotaciones militares en los próximos años. Tanto la ausencia de la Variante Oeste como la A-81 (conversión en autovía de la N-432 entre Badajoz, Córdoba y Granada) como la variante Sur de la A-4 a su paso por la ciudad se tornan determinantes para el flujo que espera a una instalación de la que, se sabe cuánto ha de poner el Estado (226 millones) pero no se ha registrado partida alguna.

Sus obras van a empezar por los 25 millones que han salido de las arcas municipales de Córdoba. Y con el tren ocurre lo mismo: el ramal central del corredor ferroviario de mercancías mediterráneo, el que conectaría Zaragoza con Madird, Córdoba y Algeciras, duerme el Sueño de los Justos. Ni siquiera ADIF, que manifestó en algún momento interés por estudiar enlaces directos a La Rinconada por carretera y tren, ha vuelto a pronunciarse al respecto.

La Variante Oeste lleva lustros esperando a que los 2,3 kilómetros de cierre se ejecuten. Pende de un convenio entre Gobierno y Junta que el primero ha ido esquinando como si no fuera con él la cuestión y la segunda ha reclamado. Dos mil trescientos metros de longitud que frustran un eje crucial para el transporte pesado logístico del Poniente, donde el Área Logística autonómica se está colmando.

La conversión, por su parte, de la N-432 en autovía es un olvido mayúsculo y crónico. En estos cinco años se enterró el anteproyecto del gobierno de Rajoy en la misma línea que la N-502: como los proyectos no se acometen, caducan y han de actualizarse. El tramo Badajoz-Espiel tuvo un estudio previo que levantó todo tipo de ampollas, ya que, en realidad, sorteaba el planteamiento de autovía para ir a carreteras convencionales con doble sentido y ejecución alterna. Como mucho, terceros carriles.

Apeaderos del Cercanías

El Estado recibió una montaña de alegaciones que aún no ha contestado y ahí sigue encallado. Del Espiel-Córdoba se teme lo peor, pues es una zona de alto valor ambiental. Llegaron a segregar el estudio informativo por lo mismo. Sólo ha habido noticias en Zafra, con una variante y en Pinos Puente con Granada donde sí han avanzado estas obras. Tres provincias en seria despoblación, muchos kilómetros, accidentes y un retraso considerable. Y la alternativa Sur a la A-4, que debe suprimir la vieja Cuesta del Espino, sigue enfangada -lleva menos tiempo- en los trámites iniciales.

La otra infraestructura ferroviaria que se suma a la deuda pendiente del nuevo ejecutivo que salga de las urnas viene por el eje del Guadalquivir: primero el Cercanías o Metrotrén de Córdoba (sin apeaderos urbanos prometidos, tanto en la zona de Valdeolleros-Fátima como en el Parque Joyero para impulsar el nuevo centro de convenciones y ferias) y luego en la prolongación hacia Villa del Río o Palma del Río, donde el sonoro anuncio de más trenes desde esta última localidad, dentro de un engranaje de autobuses entre pueblos circundantes, se dejó atrás la mejora de apeaderos en Montoro o Almodóvar del Río para dar sentido a la conexión del área metropolitana de Córdoba. Todo ello sin olvidar pequeñas reivindicaciones como el paso inferior de Villarrubia o el paso a nivel de Alcolea.

El agua es otro de los frentes abiertos en los que la implicación debe ser mucho mayor. Se desestimó en la primavera de 2022 el enlace entre Puente Nuevo y Sierra Boyera que ahora todo el mundo reclama -pese a que inicialmene la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir lo incluyó-. Se optó por obras pequeñas de emergencia en Martín Gonzalo (acabada) e Iznájar con una estación de bombeo en un manantial complementario (Fuente Alhama) y salió de la chistera el bombeo de urgencia entre La Colada y Sierra Boyera de más de 4 millones de euros que ha sido un auténtico fiasco: agua contaminada y rotura del sistema durante semanas.

Biblioteca y jaramagos

En el Sur, el arreglo del lodazal estancado del Cordobilla iba a arrancar hace un año. Está parado por la sequía -llegó tarde su puesta en marcha pese a las quejas de los agricultores-, que impide el uso técnico del agua para levantar los sedimentos. Las tareas de mejora de la margen izquierda del Genil-Cabra si han dado sus primeros pasos. El plan del 'Río Cabra' está bloqueado. Problemas en las expropiaciones y el proyecto derivaron en una paralización y vuelta a empezar con otro boceto. La integración urbana del canal del Guadalmellato en Córdoba es ahora mismo pasto de redacción de proyecto por Ayesa.

El pulso de la Cultura sí ha denotado otro ritmo. Las obras del nueva biblioteca del Estado ('Grupo Cántico') se han concluido tras años de demora y haberse duplicado el coste inicial hasta cerca de los 20 millones de euros. Está cerrada a cal y canto a la espera de trámites de apertura y que la Junta de Andalucía traslade los miles y miles de volúmenes que tiene en la Biblioteca Provincial de Amador de los Ríos. Las rosas del Jardín de la Agricultura han dado paso a los jaramagos.

Por otro lado, en septiembre arrancará la rehabilitación de la Capilla Real de la Mezquita-Catedral con un coste de unos 500.000 euros sufragados por el Gobierno, que retoma la línea de colaboración con el principal monumento de la ciudad. El Museo Arqueológico está a la espera de que se concluya el proyecto de la segunda fse de reforma, circunscrita al Palacio de los Páez de Castillejo. Lo que sí ha caído al carril de proyectos imposibles ha sido el Museo de Bellas Artes, del que el Gobierno Sánchez dijo en su último análisis que era competencia de la Junta.

En el plano de la Seguridad (sin olvidar la ampliación del Cabril que se ha ralentizado en las últimas fechas), la nueva comisaría Córdoba Este requiere de un impulso serio. La autorización de hace unos días del contrato por parte del Consejo de Ministros no es nada si no se licita la obra de 22 millones, con casi 20 meses de ejecución. Las nuevas dependencias del DNI junto a la estación AVE están aún rematándose y los suelos de la vieja cárcel de Fátima aguardan la presentación de la licencia por Instituciones Penitenciarias para comenzar la urbanización de una operación para viviendas y equipamientos que selle un vacío en la parte oriental de la ciudad.

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