La 'resaca' del debate en el Senado sobre los acuerdos con Cataluña: la amenaza del agravio a Andalucía
El PP-A se lanza en todo el territorio a rentabilizar el tenso debate del Senado sobre los acuerdos con Cataluña y llega a pedir la dimisión de Espadas
El PSOE-A intenta fijar su propia posición centrada en la importancia de la investidura y en un acuerdo de financiación en el que participe Andalucía
Juanma Moreno: «La Junta usará todos los instrumentos legales para evitar un acuerdo que suponga un agravio»

El jueves, casi al final de una sesión que se prolongó durante más de seis horas, en el antiguo salón de sesiones del Senado, ya casi vacío, se generó una simbólica imagen. En la bancada reservada a los presidentes autonómicos, sólo quedaba Juanma Moreno como ... principal representante del poder territorial del PP. En el estrado, el secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, única voz socialista que se escuchó en una sesión en la que se abordó el futuro del Gobierno de España, de la financiación autonómica o del conflicto catalán, con la posible amnistía y la reclamación del derecho de autodeterminación sobrevolando la sala en todo momento. No asistió nadie del Gobierno de España ni quiso hablar ningún otro barón autonómico. En esta última imagen sólo dos protagonistas, el presidente andaluz y el líder de la oposición en Andalucía.
El presidente andaluz había marcado con su presencia y en su intervención el paso del debate. Con su tono y sus formas propias. Fue, de hecho, el más generoso en sus referencias y agradecimientos por su asistencia al presidente catalán, Pere Aragonés, y el único en permanecer durante parte de las intervenciones de los portavoces. Fijó los mensajes a nivel nacional dirigidos al Gobierno en funciones contra la amnistía o el derecho a autodeterminación pero al mismo tiempo como representante de la comunidad autónoma más poblada de España lanzó un claro aviso: los agravios que se puedan producir tendrán una contundente respuesta política a nivel territorial. Si hay condonación de la deuda catalana, fijada en más de 70.000 millones de euros, debe ser de forma «equilibrada» con Andalucía (aunque en este caso asciende a unos 26.000 millones de euros). Si hay un nuevo sistema de financiación autonómica debe ser multilateral, nunca bilateral, y debe tener en cuenta a la comunidad autónoma «más infrafinanciada». Si hay negociación en los Presupuestos Generales del Estado no puede conllevar una reducción de las inversiones para Andalucía, que ya acumulan un importante déficit, especialmente en infraestructuras. En caso contrario, habrá consecuencias legales. Se abrirá la batalla judicial.
El guion del agravio a Andalucía y de la desigualdad entre territorios ya está escrito, al igual que lo están a nivel nacional los guiones de la amnistía y del referéndum. De ahí que el PP-A hoy lanzara una estrategia por todo el territorio a través del Gobierno autonómico y de los senadores y dirigentes provinciales. Ha habido declaraciones en Granada, Córdoba, Almería o Cádiz. Todos con un mismo mensaje, al que puso palabras el portavoz del Gobierno andaluz, Ramón Fernández-Pacheco, desde Cádiz : «Hay un clamor de la sociedad española expresada por la mayoría de presidentes autonómicos que se alzaron frente a la desigualdad escenificada en esa amnistía, en esas posibles condonaciones fiscales, en ese trato desigual a diferentes territorios solo y únicamente en función de los intereses del presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez». La misma escenificación del Senado, con una intervención de un dirigente del PP detrás de otra, pero trasladada a cada uno de los puntos del territorio andaluz.
La estrategia no sólo sirve para erosionar al PSOE a nivel federal dentro del territorio andaluz en las semanas claves para la negociación de la investidura, también está fijada en el único barón autonómico que puso ayer voz a la posición socialista a nivel federal: El secretario del PSOE-A, Juan Espadas. De hecho, hoy mismo el PP ya ha solicitado incluso su dimisión como senador por haber afirmado en la entrevista realizada esta mañana en Onda Cero que no había habido invitación al Gobierno por parte del Senado para asistir a la Comisión General de las Comunidades Autónomas. Según afirma el PP y la propia Presidencia del Senado, sí que se invitó al Gobierno. Es una cuestión formal. Hubiera o no invitación oficial, el Gobierno podría haber asistido pero decidió no hacerlo. No deja de ser anecdótico. También hoy el secretario general del PP-A, Antonio Repullo, ha lamentado las consecuencias que tiene sobre el presupuesto andaluz la ausencia de Presupuestos Generales del Estado dado que las cuentas se tienen que hacer sin conocer detalles básicos como las transferencias estatales. No es la primera vez que esto ocurre porque en otras ocasiones las cuentas del Estado no han estado a tiempo. Pero cada paso que se dé en el ámbito de las negociaciones para la investidura va a tener su reflejo en Andalucía, y el foco puede perseguir a Juan Espadas.
La portavocía de Juan Espadas
No obstante, tras cualquier situación de crisis o tensión, siempre hay una oportunidad. De pronto, tras las últimas elecciones autonómicas y municipales y la pérdida de poder territorial del PSOE, la posición de Juan Espadas se ha visto aparentemente reforzada a nivel federal. Ayer fue el único portavoz socialista, sólo a él se confió la palabra en una sesión de enorme tensión y dificultad. Y, a su lado, en un segundo plano, dos expresidentes autonómicos que hasta hace unos meses eran dos de los mayores barones socialistas a nivel federal: los expresidentes de Valencia, Ximo Puig, y de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. Ahora todos están en la oposición, y Juan Espadas representa a la mayor estructura del PSOE a nivel territorial y a la comunidad con mayor población de España. Y a él se le ha encomendado la portavocía única en la Comisión General de las Comunidades Autónomas.
Juan Espadas no es Óscar Puente. Ni nadie esperaba eso de él. Cumplió con el guion con una intervención respetuosa que se había diseñado con las mismas reglas que una partida al juego del Tabú. Debía defender la posición socialista y criticar la de los senadores del PP sin mencionar las palabras prohibidas: ni referéndum, ni amnistía, ni autodeterminación, ni ERC, ni Junts. Para ello, había que hablar de igualdad territorial, políticas sociales, educación o el bono joven generando un marco propio. Un complejo equilibrio en un escenario completamente adverso después de horas de intervenciones de barones y senadores del PP todos con un discurso similar y, sobre todo, tras la clara intervención del presidente del Gobierno catalán, Pere Aragonés, reclamando amnistía y autodeterminación.
Pero además de portavoz federal del PSOE, Juan Espadas es el secretario general de los socialistas andaluces. Y debe encontrar su relato en el guion de las desigualdades o el los agravios entre territorios. Ahí hay buena parte del debate en Andalucía. De ahí que tratara de reforzar hoy ese mensaje reclamando públicamente que cualquier acuerdo en materia de financiación debía abordarse de forma multilateral y usar para ello los órganos existentes como la Comisión de Política Fiscal o la propia Comisión General de las Comunidades autónomas. La posición del PSOE-A es que si hay una revisión del modelo de financiación o cualquier acuerdo en materia de quita de deuda debe ser multilateral y Andalucía debe sumarse y recuperar el terreno perdido durante los últimos años.
Porque en eso coinciden en sus declaraciones los dos grandes partidos en Andalucía, el modelo de financiación y el marco de inversiones para Andalucía no son los adecuados y requieren una revisión. Y sobre todo que no se generen nuevas desigualdades.
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