Real Madrid
Luis Llopis, el fabricante de porteros
Vanguardista, didáctico, estudioso, escritor y conferenciante, el preparador de guardametas es una de las claves de esta brillante generación del Real Madrid
El puro del portero, por Ignacio Ruiz Quintano
Hotel Londres, en San Sebastián. 13 de junio de 2019. En una de las mesas ubicadas junto a una de las cristaleras de la cafetería del lujoso e icónico alojamiento donostiarra, se sientan tres personas. A un lado, Luis Llopis. Al otro, Zidane y su mujer Veronique. El francés, que tres meses antes había regresado al club blanco, tras su inesperada renuncia en mayo de 2018 nada más ganar su tercera Champions consecutiva, quiere convencer a Llopis que vuelva con él al Madrid. Luis también formó parte del cuerpo técnico de Zidane que levantó tres Copas de Europa seguidas (2016, 2017 y 2018), haciendo de Keylor Navas uno de los mejores porteros del mundo, pero en ese momento entiende que debe respetar su contrato con la Real Sociedad. Un no que se convertiría en sí dos años después, tras la marcha de Zidane y la llegada de Ancelotti: «Al Madrid no se le puede decir que no dos veces». El éxito del costarricense, como el de Courtois y Lunin, y como el de otros tantos porteros, lleva su inconfundible sello.
Luis Llopis nació en Hernani hace sesenta años y fue un guardameta modesto, que no pasó de Tercera. Sus inicios fueron en el Irrintzi, equipo de fútbol playa de Astigarraga. De ahí pasó a las categorías inferiores de la Real Sociedad, de donde salió a edad juvenil para fichar en 1980 por el CD Hernani. Jugando en el club de su ciudad natal fue nombrado mejor portero de su categoría en Guipúzcoa. Dos años después dio el salto al Tolosa, que en esos momentos militaba en Tercera, y en 1985 le contrató el Pasajes, donde estuvo tres temporadas. En 1988 regresó al Hernani, pero ya al primer equipo, que también jugaba en Tercera, hasta que una grave lesión acabó con su carrera. Con solo 25 años, le tocaba replantearse su futuro hacia otros caminos. Y eso hizo.
Pasión y método
Hijo de padres propietarios de una tienda de fotografía en la calle Colón del barrio de Gros, en San Sebastián, que fue heredada por su hermano Martín hasta que este decidió bajar la persiana y traspasar el local a una tienda de alfombras, Luis siempre quiso dedicarse de manera profesional al fútbol. Y si no lo pudo hacer como portero tenía claro que lo haría desde el lugar más cercano a los palos y la red. «Luis es un enamorado y un estudioso de su profesión. Siempre ha sido así. Todo lo que estudia lo hace para no dejar de aprender y para sacar de sus porteros la mejor versión posible. Él mismo no deja de reciclarse, de aprender y de innovar. Es una vanguardista de su parcela. Todo lo analiza con sumo detalle», explica Joaquín Caparrós, que lo tuvo como preparador de porteros de su staff técnico desde 2007 a 2015, entre el Athletic, el Neuchatel, el Mallorca, el Levante y el Granada.
«El conocimiento que tiene, la pasión que le pone y que siempre está por delante en la metodología y los tiempos de su parcela. Para mí es el mejor entrenador de porteros del mundo. La gente ve a Keylor, Remiro, Courtois o Lunin porque son los más conocidos, pero hay otros muchos porteros no tan conocidos que también los ha hecho mejores», detalla Asier Garitano, que lo tuvo a su lado en la Real Sociedad durante la temporada 2018-19. Allí, Luis coincidió con Rulli durante su primera temporada. Al año siguiente, el meta se marchó cedido al Montpellier, y en el verano de 2020, traspasado al Villarreal. Lo hizo el último día del mercado. No fue casual. Quería salir, pero no tenía prisa. «Le dijo al club que con Llopis como entrenador de porteros sabía que haría una pretemporada fantástica», comenta una persona cercana al portero argentino.
«La mejor versión de Navas fue con Llopis. Eso es indiscutible. Entiende muy bien los ritmos, los momentos, los estados y adapta el entrenamiento a las condiciones particulares de cada portero. Lo fácil es resaltar las virtudes de los porteros. Lo difícil es potenciar sus carencias. Y eso hizo con Keylor en el juego aéreo. Como ha hecho con Courtois con su juego con los pies», recuerda Ricardo Cabañas, agente de Keylor Navas hasta 2019.
Tormenta de elogios que también se lleva dentro del vestuario. «Tiene un trabajo de pie y de reacción excelente, su implicación es admirable y, como persona, es un tipo diez», explican guardametas del club blanco que han pasado por sus sabias manos. «Ha conseguido hacer de Courtois el mejor del mundo y de Lunin ha logrado que, un portero de segundo plano, sea ahora uno de los mejores porteros de esta Champions. Cuando los guardametas crecen de ese modo, mucha culpa la tiene el entrenador de porteros. Y eso no admite debate. Además, sé perfectamente que es un profesional que controla mucho a los chicos jóvenes, tanto a nivel nacional como internacional», explica Santi Cañizares.
«No me sorprende lo que está haciendo en el Madrid. Sé perfectamente cómo trabaja y sé perfectamente cómo es como persona. Es un tipo muy abierto, que comunica muy bien, que genera un ambiente estupendo, que ayuda al resto de parcelas, que está muy pendiente de todos los jugadores y los compañeros del staff, y también tiene mucho sentido del humor. Es una persona que da gusto», detalla Caparrós. «Es muy cercano y de un gran valor humano. Es una pasada. Solo hay que ver cómo ha gestionado la vida de su hijo», recuerda Garitano.
Hijo paralímpico
Íñigo Llopis, el hijo de Luis, es un chaval encantador y divertido que, además, con solo 25 años es uno de los grandes nadadores paralímpicos de nuestro país. Nació con una malformación congénita en su brazo derecho y con el fémur de su pierna derecha más corto que el de la izquierda. Hace un año se proclamó campeón del mundo de 100 metros espalda y del relevo 4x100 estilos mixtos, y este verano competirá en París en sus primeros Juegos Paralímpicos. Allí estará su padre, profundamente orgulloso de los éxitos de su hijo. «Merece la pena conocerlos. A ambos. Al niño y al padre», dice Garitano.
Su fama de excelente 'profesor', con una capacidad didáctica muy elevada, le ha llevado ser un habitual y reputado ponente en conferencias y seminarios del mundo del fútbol, y a escribir varios libros sobre el peculiar mundo de los porteros, todos ellos de gran fama en su gremio: 'El entrenador especialista en porteros', 'Metodología global para el entrenamiento del portero de fútbol' o 'Implicación del portero de fútbol en el juego colectivo', que contó con la colaboración de Gorka Iraizoz, otro de los grandes porteros que lleva su firma, son alguna de sus publicaciones. Así es Luis Llopis, el fabricante de porteros.
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