ENTREVISTA
Santiago Peña, presidente de Paraguay: «Llevamos 25 años esperando un acuerdo con la UE»
Economista, Peña representa la llegada de una nueva generación de paraguayos, mejor preparados técnicamente, al poder en su país
El presidente de Paraguay, de visita en España: «Más que venir a pedir, venimos a ofrecer»
Santiago Peña Palacios (Asunción, 1978) es presidente de Paraguay desde el 15 de agosto. Sucedió a Mario Abdo (2018-2023), pero su auténtico mentor es Horacio Cartes (2013-2018), de quien fue ministro de Hacienda y director del Banco Central. Economista, Peña representa la ... llegada de una nueva generación de paraguayos, mejor preparados técnicamente, al poder en su país.
— ¿Cuál es su proyecto económico para Paraguay?
—¡El resurgir de un gigante! Quiero que ocupe un lugar de protagonismo en la región y en el mundo. Visualizo un Paraguay con un alto grado de inversión, miembro de la OCDE, que figure entre los países con las mejores prácticas y que ahora mismo ya es un símbolo de estabilidad y progreso.
— Su renta per cápita está en 6.000 dólares, ¿tiene una estrategia contra la pobreza?
— La pobreza del Paraguay no tiene justificación, somos un país de siete millones de habitantes que pueda alimentar a 100 millones. Hemos reorganizado el Gabinete Social con un nuevo foco en los programas y en la salida de los mismos, pues muchas veces nos centramos en cómo asistir a las personas en situación de pobreza, pero no en cómo sacarlas de ahí, cómo conectarlas con la economía productiva, con el crédito, con el acceso a la vivienda. La medida que va a tener mayor impacto se llama Hambre Cero y consiste en reformular de una manera dramática el Programa de Alimentación Escolar que nos va a permitir eliminar el hambre infantil.
— Su país está en el puesto 125 de 190 en el ranking Doing Business. Este ránking es polémico…
— Muy polémico…
—Pese a eso, ¿qué hará para mejorar su posición?
— Paraguay tiene desafíos. No desconocemos que tenemos que mejorar en infraestructuras, en fortalecimiento institucional, el imperio de la ley tiene que ser más eficaz en combatir la corrupción y la impunidad, pero lo que también es cierto –y esto se basa en años de estudio y análisis sobre diferentes indicadores–, es que hay una brecha entre la percepción y la realidad en muchos de estos indicadores. Están construidos sobre percepciones que no necesariamente tienen un número duro detrás. Estoy convencido de que Paraguay puede cerrar esa brecha entre la percepción y la realidad mientras mejora en la sustancia de lo que tiene que mejorar.
—Su país no tiene un perfil tecnológico, pero ha sido invitado al Mobile World Congress. ¿Por qué es atractivo para el inversor tecnológico?
—Paraguay, en realidad, está en una situación única y envidiable para ese sector. Los datos que hay en la computación en la nube necesitan un lugar donde aterrizar: los Data Center. Las inversiones en estos requieren de tres elementos principales: uno es la estabilidad política y económica, nadie quiere hacer una inversión de esa magnitud en un país Inestable; el segundo es la incidencia de desastres naturales o de condiciones climáticas adversas; y el tercero es que, en un mundo que cada vez busca más el sello de la sostenibilidad, el acceso a energía limpia, renovable y a precios competitivos es crítico. Paraguay cumple con esas tres condiciones en sobremanera. De hecho, no hay otro país que se pueda ni siquiera acercar a la abundancia de energía limpia, renovable, que tiene Paraguay. La estabilidad macroeconómica ya es un distintivo del país y estamos convencidos de que la centralidad geográfica al estar en medio de dos países muy grandes, donde hay cerca de 300 millones de habitantes y donde las conexiones marítimas, tanto el cable Humboldt que va desde Chile hacia Asia como el cable de banda ancha que va desde Brasil a Europa, pasarían necesariamente por el medio de Paraguay como hoy ocurre con la hidrovía, la ruta oceánica que es el camino más corto que une el Atlántico con el Pacífico.
— ¿Y qué ventajas institucionales presenta para la inversión extranjera?
— La Fundación Getulio Vargas, que es la que hace el estudio más amplio sobre los negocios en la región, ha acreditado desde hace años que es el país con el ambiente de negocios más atractivo del área. Paraguay tiene hoy la mayor tasa de retorno sobre la inversión extranjera directa. De hecho, ha sobrepasado a Chile que ha sido históricamente el país con el mayor retorno en la inversión extranjera directa. Paraguay es hoy la economía que más crece y este crecimiento es saludable sobre una base productiva genuina.
— ¿Mercosur es una camisa de fuerza para su país o le supone una ventaja?
—Mercosur es nuestro lugar natural. No podemos irnos de Mercosur. Ciertamente no se mueve a la velocidad que quisiéramos Uruguay y Paraguay, que somos los dos países más pequeños. Claramente Argentina y Brasil, con mayor tamaño, pueden darse el lujo de nutrirse más de su mercado doméstico que de los mercados externos, pero yo no visualizo un Paraguay fuera de Mercosur. Sí veo un Mercosur más dinámico y ahí tenemos que trabajar con paciencia, con mucha tolerancia y respeto reconociendo nuestras diferencias.
—En Europa hay problemas para alcanzar un acuerdo con el Mercosur.
—No pierdo la esperanza, pero sí veo que hay líderes europeos, especialmente el presidente Macron, que están en contra de este acuerdo y, obviamente, en un entorno electoral es difícil que se pueda cerrar. Hoy la pelota está en Europa. Llevamos 25 años esperando un acuerdo. Yo he planteado que Mercosur sea paciente, pero que no se quede quieto esperando. Por eso en diciembre firmamos un acuerdo de libre comercio con Singapur. Y estamos muy cerca de cerrar otro con Emiratos Árabes Unidos. Y seguiremos abriendo mercados.
—Hay un problema grave de criminalidad no solo en su país sino en toda la región, ¿cómo lo está afrontando?
—Con determinación, con agallas, hemos reforzado los organismos de seguridad, hemos tomado decisiones muy duras…
— ¿Le gusta el modelo Bukele?
—A mí me gusta el modelo Santiago Peña. Es un modelo de respeto a las instituciones. Pero me niego a que los que cumplimos las leyes tengamos más miedo que aquellos que no las cumplen. Eso me motivó a llevar adelante el operativo policial y militar por el que tomamos el control de las cárceles. Por primera vez el gobierno de Paraguay vuelve a tener el control de las cárceles. Hemos enviado a cárceles de máxima seguridad a personas que dirigían la delincuencia desde las misma cárceles.
—Eso es un poco Bukele, el control de las cárceles es crítico…
—No podemos desconocer que Nayib Bukele está haciendo un gran trabajo. Ha convertido un país inseguro a uno de los más seguros del mundo.
—¿Qué piensa de Javier Milei?
— Creo que Javier es la persona indicada para el desafío que tiene la Argentina. Más allá de los problemas políticos, la raíz del problema argentino es económico: el gasto público desmedido, que claramente ha ido más allá de la capacidad de endeudamiento y esto ha generado inflación. Estuve con él hace poco y lo encontré muy enfocado en aquello que realmente es la raíz de del problema, la reducción del gasto público que, no podemos negar, va a tener un impacto en el consumo y por supuesto en la actividad económica. Para que la Argentina pueda realmente reencauzar su crecimiento tiene que hacer un proceso de ajuste importante.
—¿Y qué piensa de Lula?
— Lula es hoy el líder más importante del mundo democrático. Elegido tres veces, no podemos negar que es una persona de muchísima experiencia. Hoy no hay una figura tan relevante en América Latina, ni en Norteamérica y tampoco la veo en Europa. Angela Merkel era una líder que había consolidado esa posición, pero hoy no encuentro en el mundo libre una figura con la experiencia del presidente del Brasil, que es la octava economía más grande del mundo y un aliado muy importante para Paraguay.
—El Índice de Democracia que se acaba de publicar The Economist sitúa a Paraguay entre las democracias defectuosas, ¿qué mejoras institucionales piensa introducir?
—La verdad es que no me preocupa y me gustaría que visitaran nuestra autoridad electoral o que hablen con los observadores de la Unión Europea. La elección del 30 de abril (de 2023) fue, por lejos, la más observada y un ejemplo en la utilización de urnas electrónicas con un sistema de doble control. Hubo, además, una amplia participación. Me gustaría entender mejor cómo se hacen esos indicadores.
—Lo que pasa es que es muy llamativo que el Partido Colorado, que es el suyo, esté en el gobierno desde el final de la Segunda Guerra Mundial salvo por una pequeña etapa entre 2008 y 2012. ¿A qué se debe esto?
—El Partido Colorado tiene el 55% de todo el electorado nacional. Esto probablemente lo convierte en el partido más grande del mundo si lo miramos como porcentaje del total de los votantes. El partido tiene una fuerte identidad nacional, nace como consecuencia de una guerra. Su objetivo fue reconstruir la patria. El Partido Colorado ha sabido interpretar las aspiraciones de los paraguayos.
— Su mentor político y exjefe, el expresidente Horacio Cartes ha sido calificado como «significativamente corrupto» por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. ¿Cuál es su posición ante estas acusaciones?
— Fui ministro de Hacienda en el gobierno del señor Cartes y antes fui director del Banco Central. El siempre mostró apoyo y respeto, nunca interfirió en ninguna decisión que yo tomara. Ha sido un gran aliado. Me ha acompañado en este proyecto como expresidente del Partido Colorado y esto ha permitido que lográramos consolidar una bancada dentro del Congreso que ha permitido la aprobación de todos los proyectos de leyes que he presentado. El señor Cartes ha negado las acusaciones, ha contratado abogados en EE.UU., se ha acercado al gobierno americano donde lastimosamente no le han dado la oportunidad de defenderse. Hace unos días, un grupo de senadores envió una carta al presidente Biden cuestionando el uso de estas herramientas para atacar a aliados de Estados Unidos como Paraguay.
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