El castillo que ha sobrevivido intacto durante mil años colgado sobre una gran roca
Novelas, series y películas como 'El reino de los cielos', de Ridley Scott, se inspiraron en la fortaleza de Loarre, que se construyó en el siglo XI
¿Cuántos castillos hay en España? Una asociación revela la verdad tras la eterna pregunta

Luis Zueco imaginó la escena así al comienzo de 'El castillo' (Ediciones B), la novela histórica que publicó en 2015 sobre la construcción de la fortaleza de Loarre en el siglo XI. El protagonista, Juan, un carpintero viudo nacido en los Pirineos, llega ... a esta localidad de Huesca en marzo de 1031. «Esperó semanas hasta hallar la manera de sortear la vigilancia de los infieles y alcanzar el asentamiento», apunta el narrador sobre aquel año en el que se instauraron los primeros Reinos de taifas en la Península.
En la trama, la mañana de su llegada, la aldea de Loarre amanece diferente por la presidencia de un jinete y su hueste. Según murmuran los campesinos, ha sido enviado por el Rey. Poco después se percatan de que es el maestro de obras, que se aúpa a uno de los muros de una iglesia medio derruida y comienza a hablar: «Lo que lograremos en este apartado lugar, además de imprescindible para el Reino, será heroico. Algo de lo que sentirnos orgullosos, aunque del orgullo no se come. Por eso os digo que lo que vamos a levantar también nos dará riqueza y tierras fértiles donde trabajar».
Le escuchan, además del protagonista, un nutrido grupo de agricultores con azadas, pastores, un herrero, una docena de canteros, varios tejedores, un alfarero, un curtidor, una gran cuadrilla de hombres robustos dispuestos a cargar cualquier peso y tres carpinteros más. Con la atención ya ganada, el jinete se baja del muro, recorre sus rostros con la mirada y zanja: «Mañana empezaremos, mañana iniciaremos la construcción del último castillo de la frontera frente a la Tierra Llana. ¡Mañana comenzaremos a edificar nuestro futuro!».
Así plasmó Zueco en su novela la víspera del inicio de las obras de la que, un milenio después, será considerada la fortaleza románica mejor conservada del mundo. Una edificación que ordenó levantar Ramiro I de Aragón justo antes de independizarse del antiguo Reino de Pamplona y que continuó su hijo Sancho Ramírez.
«Abrumado»
«Cuando pensé en la novela, mi idea era poner en valor todos los castillos de España, el país donde más cantidad y variedad hay, además de tener los mejor conservados. Visité muchos y tuve claro que Loarre era el más espectacular. Antes de visitarlo me hice una idea clara mediante fotos, planos y libros, pero el día que lo vi por primera vez, tras conducir por aquella carretera secundaria, me quedé abrumado. Era mucho más impresionante de lo que había visto, allí colgado a mil metros. Lo recordaré siempre», explica el autor a ABC.
Lo más llamativo del castillo de Loarre en comparación con otros es que solo se han tenido que restaurar el 4% de sus muros, a pesar de haber transcurrido mil años y haber sobrevivido a mil guerras. Hasta Ridley Scott se fijó en esta fortaleza declarada Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional en 1906. El cineasta lo visitó hace veinte años y quedó tan impresionado por su espectacular muralla mimetizada con el abrupto y montañoso terreno, que la convirtió en escenario clave de 'El reino de los cielos', la película protagonizada por Orlando Bloom en 2005. La serie de televisión 'El Ministerio del Tiempo' también le dedicó un capítulo.
«Es un castillo muy evolucionado para su época. Es la primera gran fortaleza cristiana construida frente a los musulmanes, en la que convivieron por primera vez soldados y monjes anticipando las órdenes militares. Además, en el siglo XI, los castillos cristianos eran muy básicos, con una sola torre de 15 o 20 metros y una iglesia en un pequeño recinto. Loarre, sin embargo, es mucho mayor. Tiene dos iglesias, una de ellas la de San Pedro, con esa cúpula sorprendente; cuatro torres, un recinto regio…».
«El primer gran castillo»
Y continúa: «Es el primer gran castillo de España, construido directamente sobre la roca, con técnicas de la Antigua Roma, en un emplazamiento sorprendente. Hoy sería inviable. ¿Cómo podrían los andamios con las medidas de seguridad actuales? Tiene mucho mérito, pues los obreros se quedaban suspendidos en esas altas paredes verticales usadas hoy para hacer parapente. ¿Y cómo llevarían los materiales? Sería muy costoso».
Desde hace 17 años, la fortaleza altoaragonesa permanece en la lista de aspirantes a ser declarada Patrimonio Mundial de la Unesco. Hace unos días perdió una nueva oportunidad, porque el Ministerio de Cultura no la presentó en la reunión que el Comité del Patrimonio Mundial estaba celebrando en Nueva Delhi (India). Este hecho generó cierta polémica, ya que algunos colectivos ven una falta de interés por parte del Gobierno, que en poco tiempo ha dejado que España pase de ser el segundo país del mundo con más declaraciones por parte de la organización, solo superado por Italia, a ser quinto.
Según la documentación aportada en su momento a la Unesco, «el castillo de Loarre puede considerarse una creación única, porque ha cambiado muy poco respecto al edificio original, además de por su vinculación con determinados acontecimientos históricos y, sobre todo, por ser un magnífico ejemplo de una determinada tipología de arquitectura defensiva y de un estilo característico». Y concluye: «Su buen estado de conservación atestigua hoy su autenticidad e integridad».
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