El exprimidor fiscal ya no da más de sí: Hacienda asume que este año recaudará 3.000 millones menos de lo esperado
El plan presupuestario remitido a Bruselas revela que los ingresos por impuestos previstos para en 2023 no se alcanzarán pese al impulso de la inflación
El Gobierno apunta a las rebajas fiscales aprobadas en las autonomías del PP como causa del deterioro de la recaudación
El Ejecutivo asume que la reducción del déficit exigirá retirar las rebajas fiscales a la luz y el gas

El Banco de España lanzó la primera advertencia hace más de dos años. La recaudación fiscal crecía por aquel entonces a ritmos sin precedentes, cercanos al 20%, a horcajadas de una inflación descontrolada, que disparaba los ingresos por IVA y también los del IRPF por ... la revalorización de las pensiones y de millones de salarios. «En ausencia de una explicación sobre la naturaleza permanente o transitoria de este fenómeno, el principio de prudencia aconsejaría no considerar este incremento de los ingresos como permanente», advertía poco meses más tarde un informe elaborado a propósito sobre el particular por la institución, en el que se atribuía alrededor de la mitad de los ingresos extra obtenidos en 2022 al efecto de la inflación. «Lo prudente sería que esos ingresos no se dedicaran a incrementar el gasto estructural», avisaba por aquellas fechas el gobernador Pablo Hernández de Cos, a la luz de episodios históricos anteriores en que esa recaudación extra acabó desapareciendo después.
El Gobierno ha venido gestionando la situación diseñando previsiones de ingresos contenidas en sus proyectos de Presupuestos, que luego desmonta más pronto que tarde para sufragar las políticas de gasto público con las que ha hecho frente al Covid, en primera instancia; y a los efectos de la guerra de Ucrania y la escalada de los costes energéticos, después, en una estrategia cuyas consecuencias presupuestarias llegarán al menos hasta el próximo 31 de diciembre.
Hasta ahora, la apuesta gubernamental por afrontar la situación a golpe de gasto público no ha generado grandes traumas presupuestarios porque la crecida de los ingresos ha dado para sufragar la factura, pero los últimos datos proporcionados por el Gobierno en el Plan Presupuestario para 2024 enviado a Bruselas revelan que la situación ha comenzado a cambiar. Y lo ha hecho, además, justo en el momento en el que los analistas vaticinaban que empezaría a ocurrir, unos dos años después del inicio de la escalada inflacionista.
Síntomas de agotamiento
La información remitida por el Gobierno a la Comisión Europea el pasado domingo asume que los ingresos impositivos de las administraciones públicas en 2023 se quedarán 3.000 millones de euros por debajo de los que se previeron el pasado mes de abril, cuando el Ejecutivo remitió a los funcionarios de la Comisión la versión de 2023 de su Plan Nacional de Reformas.
Los más de 359.000 millones de recaudación por impuestos de los que se informó en abril se han quedado ahora en 356.052 millones de euros y el crecimiento del 8,8% previsto entonces, en un más modesto 7,6%.
El reajuste de las expectativas de recaudación no alcanza la categoría de preocupante para la estabilidad de las cuentas públicas -apenas supone dos décimas de déficit-, pero sí marca un cambio de tendencia en la evolución de la recaudación fiscal (ver gráfico) justo cuando España afronta la ingrata tarea de devolver sus cuentas a una senda sostenible.

Evolución ingresos por impuestos de las AA.PP
durante episodio inflacionista
En millones de euros
Previsión inicial
Estimación cierre
284.865
+11.040
2021
296.269
320.354
2022
+9.799
330.153
359.080
2023
-3.028
356.052
Crecimiento de los ingresos de las AA.PP.
desde la pandemia
Variación porcentual
15,4%
2021
11,4%
2022
7,6%
(avance)
2023
2024*
5,9%
*Descontando efecto de la posible reversión
de las rebajas fiscales a alimentos y energía
Plan Presupuestario del Reino de España y Plan Nacional de Reformas

Evolución ingresos por
impuestos de las AA.PP
durante episodio inflacionista
En millones de euros
Previsión inicial
Estimación cierre
284.865
+11.040
2021
296.269
320.354
2022
+9.799
330.153
359.080
2023
-3.028
356.052
Crecimiento de los ingresos
de las AA.PP. desde
la pandemia
Variación porcentual
15,4%
2021
11,4%
2022
7,6%
(avance)
2023
2024*
5,9%
*Descontando efecto de la posible reversión de las rebajas fiscales a alimentos y energía
Plan Presupuestario del Reino de España
y Plan Nacional de Reformas/ ABC
En 2021, los impuestos aportaron 11.040 millones de euros más de lo que se preveía; el año pasado el caudal extraordinario de ingresos fue de 9.799 millones; este año será el primero en que no se cumplan las expectativas.
Y ese efecto se arrastrará al año que viene, según el plan presupuestario del Gobierno, que estima unos ingresos tributarios probables para 2024 de 382.755 millones, cuando en abril confiaba en obtener 385.499 millones de euros. El área económica del Gobierno estima que en 2024 el crecimiento de los ingresos será similar a este año, con la salvedad de que el próximo ejercicio se meterán en caja los cerca de 6.000 millones de euros que cuestan las rebajas fiscales a la electricidad, el gas y los alimentos, y otros 1.000 millones por medidas regulatorias. Sin ese efecto, el crecimiento real de los ingresos por impuestos estaría en el entorno del 5% o el 6%, en franca ralentización respecto a este año.
Lo que estos dos últimos años ha sido margen extra ahora es necesidad. El plan presupuestario remitido a la Comisión Europea por el Gobierno en funciones cuenta con esos ingresos extra procedentes de las rebajas fiscales que vencen el próximo 31 de diciembre y de las nuevas medidas regulatorias para cumplir la regla de gasto que Europa impone a España. Sin esos ingresos, el crecimiento del gasto primario neto de ingresos -la referencia técnica que ha escogido la Comisión Europea para evaluar la gestión fiscal de los países en situación de mayor vulnerabilidad- desbordaría el límite de prudencia fiscal impuesto por Europa y situaría al país en una situación delicada en el año en que entrarán en vigor las nuevas reglas fiscales.
Las rebajas fiscales de las comunidades autónomas
El documento elaborado por el Gobierno en funciones señala a las comunidades autónomas. Estima que las medidas discrecionales en materia de ingresos elaborados en ese subsector, fundamentalmente rebajas fiscales, restarán 513,8 millones de recaudación este año y más de 2.000 millones el año que viene, siendo el impacto más relevante el de las rebajas de IRPF anunciadas por los gobiernos autonómicos que supondrán un ahorro para los contribuyentes y un sobrecoste para las arcas públicas de 1.728,6 millones de euros.
Las medidas adoptadas en el Impuesto de Patrimonio restarán 109 millones este año y 24 millones el año que viene de ingresos autonómicos, en tanto que las bonificaciones y reducciones en Sucesiones y Donaciones reducirán la recaudación en 71,8 millones este año y en cerca de 300 millones el próximo ejercicio.
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