Así es el Corvette más caro jamás vendido que ha alcanzado los 7,1 millones de euros
El modelo SS Project XP-64 de 1957 creado por Zora Arkus-Duntov y vendido por la casa RM Sotheby's ha doblado la cifra que marcaba el récord hasta la fecha y que estaba en los 3,5 millones de euros
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En el mes de marzo se ha establecido un nuevo récord en la venta de un Corvette por parte de la casa de subastas RM Sotheby's. El modelo en cuestión, el SS Project XP-64 de 1957, se ha convertido en el ... más caro de todos los tiempos tras venderse, en un evento realizado en Miami, por 7,7 millones de dólares (unos 7,1 millones de euros al cambio actual). El precio estimado de venta estaba entre los 5 y 7 millones, por lo que ha acabado superando las expectativas. Con estas cifras rompió por completo la anterior marca que mantuvo durante más de una década el Corvette C2 de 1967 con motor L88 que Barrett-Jackson vendió por 3,85 millones de dólares, pero, ¿qué le hace tan especial?

Este modelo fue el primer coche de carreras de General Motors construido específicamente para este propósito, obra del ingeniero y experimentado piloto Zora Arkus-Duntov, quien aportó una perspectiva diferente a Chevrolet y al equipo Corvette centrada en la innovación y el rendimiento. Este ejemplar, fabricado de forma totalmente artesanal, participó en una sola carrera, las 12 horas de Sebring de 1957 con los célebres pilotos John Fitch y Piero Taruffi, pero no pudo finalizarla por problemas mecánicos.
Arkus y su equipo reinventaron por completo el Corvette de primera generación equipándolo con un chasis tubular ligero, un motor V8 de 4.6 litros con inyección de combustible Ramjet asociado a una caja de cambios manual de cuatro velocidades y una carrocería aerodinámica de magnesio. Además, este sería uno de los primeros en llevar las siglas SS (Super Sport) que se traducen en una carrocería más larga que la versión estándar. Su peso total es de 840 kilos en vacío, lo que viene a ser unos 450 kilos menos que lo que pesaba un Corvette de la época.

El ejemplar que se ha vendido está acabado en una combinación de tonos azul metalizado y blanca y presenta un distintivo de competición con el número 1 en el capó y el guardabarros. Gracias a sus características y su estética, se considera uno de los coches de carreras más bonitos de todos los tiempos, de ahí que apareciera en numerosas publicaciones de la época como Sports Cars Illustrated.
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Diez años después de competir su creador lo donó al Museo del Autódromo de Indianapolis donde ha permanecido hasta la actualidad. Durante todo ese tiempo se ha expuesto en diferentes eventos históricos por todo Estados Unidos.
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