Trump anuncia su candidatura para 2024: «Volveremos a ser una gran nación»
El expresidente de Estados Unidos ha anunciado su candidatura dos años después de ser derrotado en las urnas por Joe Biden
Donald Trump, la figura dominante de la política de EE.UU. desde 2015, vuelve a la carga. Como estaba esperado, el expresidente anunció este martes su candidatura a las elecciones presidenciales de 2024, dos años después de ser derrotado en las urnas por Joe Biden.
Trump lo hizo en Mar-a-Lago, su club y residencia privada en la costa de Florida, entre molduras y drapeados y con un grupo de incondicionales invitados. Pero también en un momento en el que su liderazgo entre los republicano está cuestionado tras los resultados de las elecciones legislativas de la semana pasada, en medio de guerras intestinas en su partido y ante el ascenso entre los conservadores de Ron DeSantis, ganador triunfal de la reelección en Florida.
«Hace dos años éramos una gran nación y pronto volveremos a serlo otra vez», dijo en uno de sus muchos guiños a 'Make America Great Again' ('Hacer grande a EE.UU. otra vez'), el lema con el que desembarcó en política en las primarias republicanas en 2015 y que da nombre a su movimiento, MAGA.
«La remontada de EE.UU. empieza hoy», proclamó Trump, un maestro en ese tipo de mensajes sencillos, que calan en el votante. En su anuncio hizo un retrato simple, pero efectivo, del porqué de su candidatura: conmigo todo iba bien, conmigo todo volverá a ir bien.
«Nuestro país estaba en la senda de un futuro increíble, porque yo hice grandes promesas al pueblo estadounidenses y, al contrario que otros presidentes, las cumplí», dijo Trump, en una afirmación que no se puede separar de la nominación de jueces conservadores en el Tribunal Supremo que prometió antes de ganar en 2016. Una vez en la Casa Blanca, cumplió y nominó a tres magistrados que han reforzado la mayoría conservadora y, entre otros asuntos, han eliminado las protecciones constitucionales del aborto, un asunto clave en estas elecciones.
Trump hizo una descripción idealizada de su presidencia turbulenta y catastrófica del actual EE.UU. bajo Biden, que él denominó como «La pausa» entre sus dos presidencias.
Recordó el récord de detenciones de inmigrantes indocumentados en la frontera con México, la ola de crimen desatada desde la pandemia de Covid-19 y una inflación pertinaz que duele en el bolsillo de los estadounidenses cada día.
El problema para Trump es que, incluso en esas circunstancias, los candidatos del partido republicano, bajo su liderazgo, han recibido un apoyo mucho menor del esperado en las elecciones legislativas del martes. La ‘marea roja’ no se ha materializado: los republicanos controlarán la Cámara de Representantes, pero con una mayoría por la mínima, muy por debajo de las expectativas; y se les ha escapado el Senado, además de cargos decisivos a gobernador o secretario de estado en estados decisivos.
Pesos pesados del partido republicano, como el líder del Senado, Mitch McConnell, y voces en sus medios afines han culpado en parte a Trump por los candidatos que impulsó en primarias: le preocupaba más su lealtad a la teoría del ‘robo electoral’ -inexistente, según los tribunales- que su capacidad de ganar elecciones.
Trump contraatacó en su anuncio: defendió que la mayoría de los candidatos que apadrinó ganaron sus elecciones -aunque no en los estados decisivos- y aseguró que los votantes no apoyaron más a los republicanos “porque todavía no se han dado cuenta del todo del alcance y de la gravedad del dolor. Todavía no lo sienten del todo, pero lo harán muy pronto. No tengo ninguna duda que para 2024, por desgracia, todo será peor”.
Trump repitió sus acusaciones habituales sobre Biden: «lleva a EE.UU. a una guerra nuclear», está entregado «a la extrema izquierda radical, ha declarado la guerra contra la energía estadounidense»… Y le dedicó sus mofas habituales sobre su capacidad vital: «Ahora tenemos un presidente que se duerme en conferencias globales y que se confunde de países», recordó entre risas del público.
La vitalidad de Trump, sin embargo, no fue lo más destacado esta noche. Tuvo varios tropiezos verbales en un discurso que leyó. Dijo, de forma incoherente, que con él como presidente EE.UU. había pasado «décadas» sin entrar en guerra, pese a que estuvo cuatro años en la Casa Blanca. Y dio una sensación generalizada de falta de energía, uno de los ataques que más le gusta dedicar a sus rivales.
Su anuncio de candidatura, sin embargo, agita todavía más al partido republicano, que está en medio de una crisis de sus líderes en el Congreso y que tiene que decidir ahora qué hacer con Trump.
Desde su victoria en 2016, el expresidente no les ha empujado hacia victorias electorales. En 2018, perdieron la Cámara de Representantes. En 2020, la Casa Blanca y el Senado, además de no poder recuperar la Cámara Baja. Y ahora han obtenido un resultado peor de lo previsto, sobre todo en el contexto que vive EE.UU.
Es probable que muchos republicanos deseen pasar página con Trump y entregarse a un nuevo líder, como DeSantis. Pero es una tarea muy difícil. El multimillonario neoyorquino mantiene una base férrea en el electorado republicano, entre un 30% y un 40% de incondicionales, frente a la que es muy difícil competir. Ayer, de forma sorprendente, los programas de Fox News, la cadena de noticias nacional más cercana a los republicanos, interrumpieron el discurso de Trump y apenas pararon a hacer análisis una vez terminó.
«Lo volveremos a hacer», dijo Trump sobre su regreso triunfal. “Esto no es una campaña. Es una cruzada para salvar nuestro país”.
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