Los campus universitarios de Estados Unidos estallan en protestas propalestinas
La movilización supone una amenaza para Biden, que necesita el voto joven para ganar las próximas elecciones
La élite académica de EE.UU. lidera la justificación del ataque terrorista
Una ola de antisemitismo sacude los campus de Estados Unidos

Ha llegado la primavera y en las universidades de EE.UU. es temporada de encerrarse para los exámenes finales, espabilar con los trabajos de fin de curso y probarse la toga y el birrete para la graduación. Muchos campus del país, sin embargo, están tomados ... por la tensión derivada de la guerra en Gaza, con la vida universitaria trastocada por las protestas antiisraelíes.
La situación arrancó poco después de que Israel emprendiera su operación militar en la Franja tras los ataques terroristas de Hamás en territorio de Israel del pasado 7 de octubre. En estos meses, la tensión social y política en EE.UU. se ha acumulado a la par que Israel ha mantenido sus operaciones en Gaza, en medio de una creciente crisis humanitaria y de llamadas al alto el fuego. En los últimos días, un chispazo en la Universidad de Columbia ha provocado un incendio que afecta a universidades de todo el país. La oleada de protestas anticipa un verano caliente y difícil para Joe Biden, el presidente de EE.UU., que podría ver su campaña a la reelección agitada por las protestas.
Exaltación
Ese chispazo ocurrió a mediados de la semana pasada en los jardines encajados entre edificios monumentales de Columbia, en el norte de Manhattan. La rectora de la universidad, Minouche Shafik, compareció el miércoles pasado en Washington ante un comité de la Cámara de Representantes para tratar los ataques antisemitas en su campus, disparados desde el comienzo de la guerra de Gaza. Durante esa semana, en Nueva York, en esos jardines, un grupo de estudiantes bajo la etiqueta 'Solidaridad con Gaza' levantó un campamento-protesta. Su exigencia básica era que la universidad cortara todos sus lazos financieros con Israel. Para muchos estudiantes judíos, era una de las muchas protestas en las que se sienten amenazados por activistas pro-Palestina, en las que se escuchan insultos racistas y llamamientos a la destrucción de Israel. El grupo Estudiantes de Columbia por la Justicia en Palestina defendió en un comunicado que «rechazamos con firmeza cualquier forma de odio o racismo» y que criticaban a los «individuos exaltados que no nos representan».
En la noche del jueves, a instancias de la propia Shafik, la Policía de Nueva York entró al campus para desmantelar el campamento y aquello acabó con disturbios y el arresto de un centenar de personas. La llamada a la Policía motivó peticiones de dimisión a Shafik por parte de los activistas.
El lunes, la universidad decidió que las clases fueran en remoto, en coincidencia con la primera noche de la Pascua judía. La agitación siguió, con el campamento en pie, una protesta de profesores en solidaridad con los alumnos arrestados, llamamientos a la dimisión de Shafik y protestas pro-Israel, como la liderada por un docente de la universidad, Shai Davidai. Elie Buechler, un rabino ortodoxo de una asociación judía en la universidad, recomendó a los alumnos que se quedaran en casa. Robert Kraft, uno de los grandes donantes de Columbia y dueño del equipo de fútbol americano de los New England Patriots, anunció que deja de apoyar con su dinero al centro por el «odio virulento que continúa creciendo en el campus» y porque «ya no tengo confianza en que Columbia pueda proteger a sus estudiantes y plantilla».
Este martes, Columbia decidió suspender la mayoría de clases de forma presencial hasta que el semestre lectivo acabe el mes que viene. Pero para entonces el fuego de la tensión antiisraelí se había extendido en el campus y se había propagado por universidades -progresistas y privadas- de todo el país.
Al sur de Manhattan, se formó otro campamento en la Universidad de Nueva York, que acabó también con disturbios al filo de la noche del lunes, con el empleo de Policía antidisturbios y el arresto de 133 personas. Las acampadas propalestinas aparecieron en otras partes del país: en Yale, en New Hampshire, se detuvo a 45 personas en otro desmantelamiento, pero también surgieron en campus como los de MIT, Tufts y Emerson, en Massachusetts, o el de Berkeley, en California.
Los estudiantes exigen que la Universidad de Columbia corte todos sus lazos financieros con Israel por la guerra de Gaza
La Universidad de Harvard actuó de forma preventiva y cerró su campus al público -es uno de los atractivos turísticos de la cercana Boston, en Massachusetts- y prohibió la entrada de estudiantes con materiales que pudieran estar relacionados con el levantamiento de un campamento.
Contagio
Las protestas amenazan con seguir creciendo en centros universitarios y escolares de las cuatro esquinas del país, con un potencial destructivo para Biden. El presidente necesita con desesperación la movilización del voto joven para ganar las elecciones de noviembre y las últimas encuestas han mostrado el bajo entusiasmo de este electorado con su candidatura a la reelección. También tendrá una oposición fuerte de la minoría árabe, que puede ser decisiva en al menos un estado clave, Míchigan.
«Condeno las protestas antisemitas», dijo Biden el lunes. Pero luego apostilló con un «condeno también a quienes no entienden lo que está pasando con los palestinos», que no se entendió bien.
Se le entendió mucho mejor a su rival, Donald Trump, cuando este martes llegó al juzgado para una nueva jornada de su juicio. Dijo que las protestas universitarias son «una desgracia», acusó a Biden de todo lo ocurrido y dijo que «no es un amigo de Israel».
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