Elecciones catalanas 2024
Los escenarios posibles en Cataluña tras el 12M: cuatro mayorías y un bloqueo
La suma de 68 diputados en el Parlamento autonómico es la clave a la que apuntarán todas las calculadoras de pactos postelectorales
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El Parlamento de Cataluña que resulte de las elecciones del 12 de mayo (12M) seguirá tan fraccionado como el saliente. Así lo apuntan las encuestas a diez días de la cita con las urnas. Las calculadoras, por lo tanto, no dejarán de operar desde ... la misma noche electoral. Hay una cifra marcada en rojo por todos los partidos: 68 diputados. Ese es el número que da la mayoría absoluta en la cámara autonómica y que asegura el éxito en la sesión de investidura.
Jordi Pujol (1995), Artur Mas (2010) y Quim Torra (2018) necesitaron de una segunda votación (mayoría simple: más síes que noes). No así Pere Aragonès, hace cuatro años. En cualquier caso, el aleteo matemático de lo que pase en Cataluña tendrá consecuencias en Madrid. En la Carrera de San Jerónimo y en La Moncloa, concretamente. Con los sondeos en la mano que proyectan los 135 escaños del Palacio del Parque de la Ciudadela, hay cinco escenarios políticos posibles. Solo uno se cumplirá.
PSC y Sumar, con apoyo de ERC. Illa, presidente, oposición 'indepe'
Esta es la opción deseada por los socialistas. Reproducir en la plaza de San Jaime la apuesta nacional de Sánchez. Un Govern del PSC y Sumar (cuya marca en Cataluña es reconocida, sobre todo, por el nombre de los comunes) con el apoyo externo de los independentistas de Oriol Junqueras, que para el 12M presentan, otra vez, al actual presidente de la Generalitat, Aragonès.
Este escenario pasaría por una subida considerable de escaños de Illa, que parte con los 33 que obtuvo en 2021. Y que los de Jéssica Albiach no pierdan los ocho que tienen y, en alguna medida, mejoren la marca. La fórmula necesita, primero, que los partidos secesionistas no sumen 68 escaños y, luego, que ERC prefiera evitar una repetición electoral, que arranque la legislatura y trate de reconstruirse desde una oposición que no dejaría solo en manos de Junts.
Tripartito de izquierdas. Reeditar la fórmula de Zapatero y Carod
Ahora mismo, esta opción, que se traduciría en el tercer tripartito tras los de Pasqual Maragall (2003-2006) y José Montilla (2006-2010), experimentos creados intelectualmente por José Luis Rodríguez Zapatero y Josep-Lluís Carod-Rovira, supondría que los de Junqueras –que, en definitiva, tendrán probablemente la llave de lo que ocurra a partir del 13 de mayo, pues es el común denominador de las opciones– afrontarían una batalla política por el espacio 'indepe' contra los de Carles Puigdemont, que seguirían en la oposición.
La opción de un tripartito de izquierdas (que la Cámara saliente ya podía configurar con el resultado de 2021) es la deseada por los comunes pero los rescoldos del 'procés' siguen sin apagarse. Los de Junqueras valorarán esta vía teniendo en cuenta que su salida de la Generalitat supondría dejar a cientos de cargos sin trabajo. Y, por lo tanto, como mal menor, la derrota en las urnas no tendría un sabor tan amargo.
Junts y ERC, con apoyo de la CUP. Puigdemont vuelve por todo lo alto a 2017
Todo sigue igual..., que en 2017. Si los independentistas suman 68 diputados, la presión sobre los de Junqueras –especialmente por parte de Junts y sus satélites mediáticos– para que vuelva el bipartito secesionista, tras la ruptura que se produjo en el otoño de 2022, será sin cuartel. De difícil explicación para ERC y de respuesta imprevisible por parte de los de Puigdemont y la CUP, los antisistema secesionistas imprescindibles para la ecuación. A esto hay que añadir que si Aliança Catalana entra en el Parlament, la ecuación es de segundo grado y roza la integral. El resultado sería incierto. Ahora mismo, como lanzar una moneda al aire. ¿Un presidente de la Generalitat independentista con el apoyo de la CUP y Sílvia Orriols? 'A priori', una quimera. Pero, ¿qué alternativa hay?
PSC y Junts o Junts y PSC. Estabilidad para... Sánchez en La Moncloa
La cuarta opción que podría darse, aunque es la menos probable, es que los socialistas y los independentistas de derechas, que todas las encuestas les dan como primeros y segundos el 12M, respectivamente, lleguen a un acuerdo para hacerse con la Generalitat. La suma de ambos superará los 68 diputados. La cuestión a dilucidar, en este caso, será si Junts, quedando segundos, imponen al PSOE la presidencia autonómica, a cambio de que Sánchez siga en La Moncloa, para lo que necesita que Junts le dé apoyo en el Congreso. Sería terrible para el PSC. ¿Para qué serviría votar a los socialistas? Illa volvería a ganar, como en 2021, pero su éxito solo daría sentido al Sánchez instalado en La Moncloa.
Repetición electoral. Bloqueo político y vuelta a las urnas
Si ninguna de las anteriores fórmulas se plasma, no quedará otra opción que acudir a las urnas. Sería para finales de septiembre o inicios de octubre. Este escenario paralizaría la negociación de los Presupuestos Generales del Estado de 2025. ¿A quién castigarían los electores? Todos los números los tiene ERC, pues son los de Junqueras (que aparece en los carteles electorales) y Aragonès los que, según indican las encuestas, tendrán la llave de gestionar lo que pase después del 12M. Podrían ser los árbitros de su derrota electoral.
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