LIBROS
Margarita García Robayo, el eco de la soledad
NARRATIVA
En 'La encomienda', la escritora colombiana habla sobre el silencio, sobre la dificultad de comunicarnos en una historia desigual

En el español que se habla en América, tan hermoso y rico, una encomienda no se refiere a un encargo, sino a un paquete que se envía por correo. La protagonista de esta historia, una joven colombiana que vive en Argentina, recibe regularmente encomiendas ... de su hermana desde su ciudad natal. Las cajas llegan «perfectamente embaladas por fuera pero embutidas en comida podrida», pues la distancia física que las separa es larga y las frutas dentro del paquete se descomponen; con todo, es más larga su distancia emocional y, aun así, las conversaciones que tienen cada dos semanas por videoconferencia y esos paquetes llenos de comida arruinada son el único vínculo que ancla a esta mujer sin nombre con su pasado y con sus orígenes.
La protagonista trabaja desde casa para una agencia publicitaria, vive sola y algo encerrada en sí misma. Su vida se reduce a unas pocas relaciones y su principal pasatiempo consiste en observar a sus vecinos de enfrente, los únicos habitantes de un edificio recién construido.
NOVELA
'La encomienda'

- Autora Margarita García Robayo
- Editorial Anagrama
- Año 2022
- Páginas 192
- Precio 17,90 euros
Por eso, cuando su madre reaparece en su vida de forma sorprendente e improvisada, no sabe muy bien cómo gestionarlo. Experta en boicotearse a sí misma, deja pasar los días sin saber qué hacer. Su vida se ve alterada en el orden práctico -a veces para bien-, pero, sobre todo, en lo afectivo: la madre anuncia que ha llegado para decirle algo, pero no sabe cómo hacerlo, y eso le genera una tremenda inquietud.
Recuerdos
En las encomiendas, la pulpa de las frutas moja y emborrona las fotos de cuando eran niñas que la hermana envía, y eso funciona de estupenda metáfora sobre cómo perviven los recuerdos en la memoria de la protagonista: borrosos y apenas sugeridos, meros apuntes y pinceladas livianas -quizás en exceso- que permiten recomponer parte de su niñez: la relación entre las dos niñas, su vida salvaje y desordenada en la finca y un suceso que afectó a madre e hijas que queda sin contar y algo desdibujado, aunque se intuye que fue algo insoportable para la madre y desconcertante para las pequeñas y, probablemente, el origen del conflicto interno de la protagonista, que no termina de mostrarse. La presencia de la madre en la casa es algo fantasmagórica y García Robayo la narra de una forma ambigua, aparece y desaparece tan sigilosamente que no llegamos a saber dónde está o si realmente está, pero sirve para que la protagonista proyecte en esta relación sus miedos, sus traumas e inseguridades.
‘La encomienda’ habla sobre la soledad y el silencio, sobre la dificultad de comunicarnos y sobre los vínculos que nos unen a la fuerza con quienes no tenemos nada en común. La novela no alcanza la intensidad que tenían los textos de ‘Primera persona’, García Robayo ha optado aquí por una levedad que deja al lector con ganas de haber llegado un poco más allá.
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