Los 'bouquinistas' de París ganan su guerra contra el ministro del Interior francés
Macron interviene personalmente y ordena que los vendedores de libros no sean desplazados de los muelles del Sena durante los Juegos Olímpicos
Los bouquinistas de París, el ocaso de una institución en riesgo de extinción

Los 'bouquinistas' han terminado ganando su batalla contra el ministro del Interior. Emmanuel Macron ha decidido intervenir personalmente para enterrar una crisis que corría el riesgo de envenenar la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, el próximo mes de julio.
En francés ... coloquial, 'bouquin' es libro y el 'bouquiniste' o 'buquinista' es un vendedor de libros de viejo, que comenzó a instalar sus legendarias cajas de madera en los muelles del Sena hacia el siglo XVI.
El verano del año pasado, con mucha antelación, el ministerio del Interior anunció que un número importante de 'bouquinistas' tendrían que desplazar temporalmente sus cajas de libros «por motivos de seguridad».
Estalló una 'guerra' política, social y cultural con muchos flecos. A juicio de las asociaciones gremiales, el traslado temporal de unas cajas de libros viejas y frágiles corría el riesgo de amenazar un negocio muy frágil y muy simbólico.
Con la imprenta, el florecimiento de la industria moderna y la difusión «masiva» de los libros, con Balzac, los 'bouquinistas' conocieron un siglo muy largo de gloria, entre mediados del XIX y finales del siglo pasado. Ese patrimonio inmaterial del corazón histórico de París estaba amenazado.
Un enfrentamiento enconado
Durante poco menos de un año, los 'bouquinistas' parisinos intentaron defenderse, denunciando el comportamiento «irresponsable» del ministerio del Interior. A primeros de año, todavía, el prefecto de la capital, representante del Estado en cuestiones de seguridad, insistía en que no había alternativa. Los 'bouquinistas' anunciaron su decisión terminante: «Defenderemos nuestras cajas, nuestro pequeño negocio y la venta de libros, en el corazón de París. El mundo entero nos apoyará cuando comiencen los Juegos Olímpicos».
Los enfrentamientos públicos entre el ministerio del Interior y los vendedores de libros viejos y usados en los muelles del Sena, una de las imágenes emblemáticas de París, continuaron multiplicándose.
Finalmente, Emmanuel Macron decidió la tarde del martes intervenir personalmente. Y ordenó al Elíseo la publicación de una breve nota informativa: «Constatando que ninguna solución de consenso ha podido encontrarse, el presidente de la República ha ordenado al ministerio del Interior que sean preservados todos los puestos de los 'bouquinistas' en los muelles del Sena. Ninguna de sus cajas de libros será desplazadas«.
Tras el anuncio presidencial, el ministerio del Interior anunció el «estudio urgente» de un nuevo plan de seguridad excepcional para el día de la inauguración de los Juegos Olímpicos.
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